Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de enero de 2014

Exposición “Juan Borrero”: Propuesta cultural y patrimonio cofrade.

Este blog nació con la -romántica- vocación de ahondar y descubrir los valores históricos, artísticos y etnológicos que aglutina el patrimonio de las cofradías  como motor de propuestas y acciones culturales. Por ello resulta tan grato ver propuestas que comparten esta misma idea, aunque por cuestiones geográficas la visita tenga que limitarse al mundo virtual.



“JUAN BORRERO. Trazos de plata: Una vida dedicada la orfebrería”

Castillo de San Jorge, Triana (Sevilla).
14 de enero- 23 de febrero.
Comisario: Álvaro Dávila Armero.


El Ayuntamiento de Sevilla  a través del distrito de Triana, en colaboración con el ICAS (Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla) y la fundación Cajasol, ha promovido la realización de una exposición conmemorativa de la trayectoria profesional del orfebre Juan Borrero, artesano responsable de gran parte del patrimonio orfebre de las hermandades del barrio de Triana.

La presencia del ICAS ponía de manifiesto que la orientación de esta muestra no iba a seguir la tónica general en las exposiciones cofrades augurando un perfil técnico más elevado, un aspecto que muchas veces se echa en falta en este tipo de propuestas. La exposición, comisariada por Alvaro Dávila Armero  -historiador y comisario de otras muestras como “SAN ISIDORO. El presente de una tradición” el año pasado en el Círculo Mercantil-, supone un soplo de aire fresco en el ámbito de las exposiciones cofrades sevillanas -uno de los pocos lugares en que existe una programación habitual de esta tipología, aunque con dispar calidad.

La exposición se distribuye en cinco secciones que plantean un discurso amplio y un enfoque didáctico dirigido a conocer el papel de Juan Borrero en la orfebrería sevillana, sus técnicas y la evolución de su obra.

1.-Historia de la orfebrería sevillana.
2.- Técnicas de orfebrería y herramientas.
3.- Proceso creativo y taller de Juan Borrero.
4.- Vida y obra de Juan Borrero.
5.- Audiovisual

Una visión que va más allá de la mera contemplación de las piezas de orfebrería o la exposición de ajuares cofrades, tal y como se señalaba en la licitación promovida por el Distrito de Triana, el planteamiento expositivo debía aunar el atractivo de los contenidos con una presentación amena e instructiva, que permita difundir, dar a conocer e interaccionar con los visitantes y contar con la incorporación de elementos que permitan la ambientación, iluminación, itinerancia e interrelación de las obras con el público.

La innovación respecto a otras exposiciones cofrades no se limita al planteamiento inicial, llamando especialmente la atención el lugar escogido para la exposición: el yacimiento arqueológico del Castillo de San Jorge de Triana. La colección seleccionada se dispone aprovechando los restos arqueológicos de los diferentes espacios del Castillo, que fuera sede la Inquisición durante los períodos  1481-1626 y 1639-1785, en una intervención que aúna arqueología y orfebrería a través de una museografía de líneas clásicas. De esta forma las piezas de orfebrería ocupan las distintas estancias del castillo como las cocinas o la capilla de San Jorge dónde se exponen los ángeles lampadarios de Archidona y el creciente lunar de la Virgen del Carmen del Santo Ángel.

La selección de piezas no se limita a la obra de Juan Borrero para las cofradías, pues incluye obras inéditas pertenecientes a colecciones particulares e incluso reproducciones de Juan Borrero de obras de Modigliani o Picasso.

Entre los enseres cofrades seleccionados de entre la vasta obra realizada por Borrero se encuentran:

Los respiraderos de San Gonzalo y la Carretería (Sevilla).

Varales de los palios de la Esperanza de Triana, la Virgen de la Estrella y la Salud de San Gonzalo (Sevilla).

Llamadores, jarras y piezas de candelería de varias cofradías sevillanas.

Faroles y candelabros de guardabrisa de varias cofradías de Sevilla.

Miniaturas, en su mayoría pertenecientes a colecciones particulares como el Niño Jesús (col. part. Albariza)

Piezas de ajuar como el puñal de oro de la Esperanza de Triana y las potencias del Señor de las Penas (Sevilla).

Varias piezas de la carreta de la Hermandad del Rocío de la Macarena.

El frontal de altar de la Esperanza de Málaga.

Siendo las piezas principales las coronas diseñadas por Juan Borrero para las tres dolorosas coronadas de Triana: Esperanza de Triana, Estrella y Virgen de la O. Cuya estancia en la exposición será solo durante los primeros días. Junto a todo ello se incluyen otros elementos como herramientas, diseños, documentación y fotografía que completan el discurso expositivo.

El diseño expositivo, licitado con un presupuesto de 6050 euros, supone también un punto de ruptura respecto a otras muestras cofrades ya que desde la dirección técnica se han planteado láminas retroiluminadas con la vida del artista, panelería de grandes dimensiones  para los textos de contexto, la recreación del taller del artista y videos que completan el discurso.

Una línea de actuación que da lugar a una propuesta de calidad conforme a criterios museográficos, con elementos didácticos que ayudan a comprender el contenido de la muestra, que generan un resultado capaz de despertar el interés del público cultural de la ciudad de Sevilla.

_________________________

En definitiva y sin poder verla in situ “JUAN BORRERO. Trazos de plata: Una vida dedicada la orfebrería” pone de manifiesto el potencial del patrimonio de las cofradías más allá de clichés y tópicos. Un patrimonio cofrade que es capaz de dar lugar a discursos atractivos como el de esta muestra, que a través de la orfebrería ha generado una intervención sobre el yacimiento del Castillo trianero, entrelazando la historia del arrabal de Sevilla entre la piedra y la plata.

Una línea de trabajo que no debiera quedar aislada y que podría generar propuestas culturales llenas de atractivo.

Javier Prieto para @Culturayhdades 

Imágenes: 

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: J.J.Comas.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: Fernando Ollero.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: J.J.Comas.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: M.J.Rodríguez Rechi.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: Fernando Ollero.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: Fernando Ollero.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: Raúl Doblado.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: M.J.Rodríguez Rechi.
Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: M.J.Rodríguez Rechi.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: Raúl Doblado

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: Raúl Doblado

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: J.J.Comas.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: J.J.Comas.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: M.J.Rodríguez Rechi.

Juan Borrero. Trazos de plata. Fotografía: M.J.Rodríguez Rechi.

Fotografías:

Fernando Ollero para Amargura y Silencio
José Javier Comas para Semana Santa de Sevilla
Manuel Jesús Rodríguez Rechi para Pasion en Sevilla
Raúl Doblado para Pasión en Sevilla


Fuentes:
Prescripciones técnicas de la contratación del servicio de organización,diseño, producción. Y coordinación del montaje y desmontaje de la exposición “JUAN BORRERO, trazos de plata”. Nº expediente: 2013/001732.

ANEXO 1. Contratación del Diseño, Produccion Coordinacion Montaje y Desmontaje de la
Exposición Juan Borrero Trazos de Plata.


jueves, 20 de junio de 2013

Colaboración con HCCofradías.com "Centro cultural para las hermandades de Sevilla"

Artículo de opinión sobre las posibilidades de un Centro Cultural para el patrimonio de las hermanades de Sevilla publicado en el sitio web HCCofradías.com:

Museo de la Macarena, foto Javier Díaz
El portal de noticias cofrades semanasantadesevilla.tv recoge hoy las siguientes declaraciones del Alcalde de Sevilla:   “Hoy no tenemos las circunstancias económicas para crear un museo de la Semana Santa” descartando además un posible centro de interpretación  “porque no hay que interpretar nada de la Semana Santa”.  Estas declaraciones, que fueron realizadas por D. Ignacio Zoido en el trascurso de una conferencia en la Hermandad de la Hiniesta, ponen de manifiesto la preocupación de buena parte de los cofrades de Sevilla por la necesidad de promover el patrimonio de las hermandades y la sensibilidad del organismo municipal respecto a estos temas, la afirmación sobre el centro de interpretación no sería fácil de escuchársela a muchos representantes municipales de otras ciudades españolas pues bien vale un puñado de votos cofrades auspiciar una actuación de este tipo por desencaminada que sea.

Sin embargo el fondo de las declaraciones ponen de manifiesto el escaso análisis sobre las posibilidades de gestión que ofrece el patrimonio de las hermandades, sería una temeridad limitarlo a las cofradías de Semana Santa como ha demostrado la última exposición sobre la Sacramental de San Bernardo. Las ideas faraónicas de grandes museos de temática local se antojan irreales ante la situación actual, siendo además proyectos de difícil gestión y escaso éxito en la mayor parte de los casos, tendentes a acumular pasos o enseres sin mucho mayor contenido didáctico. Por su parte los centros de interpretación, en sentido estricto, han resultado un nefasto ejemplo de mala gestión pública y escasa valoración por el visitante, sin embargo no todas sus herramientas pueden descartarse tan drásticamente como hace el alcalde sevillano.

viernes, 7 de junio de 2013

El patrimonio religioso en uso, garantía de conservación.


Altar de cultos, Hdad. de la Amargura. Sevilla


La preocupación por la conservación del patrimonio religioso desarrollada en las últimas décadas ha coincidido con una importante renovación de los enseres litúrgicos derivada de la interpretación  del Concilio Vaticano II. Estas dos realidades contemporáneas han conseguido que gran parte del legado patrimonial católico haya dejado de formar parte del ajuar de las iglesias, perdiendo gran parte de su significado, para formar parte de colecciones museográficas y exposiciones temporales o quedando olvidados en almacenes y sacristías.

Las cofradías, principalmente las de Sevilla y su entorno, han sabido defender la conservación del ajuar tradicional, consiguiendo frenar la desaparición de estampas seculares como los altares de cultos o el monumento del Jueves Santo, poniendo en valor un importante conjunto patrimonial vinculado al arte efímero: candelería, platería, mobiliario o colgaduras. El uso  de estas piezas obliga a primar su conservación, siendo necesario limpiarlas, restaurarlas e inventariarlas, pero sobretodo ha garantizado que las nuevas generaciones conocen su significado y entienden por qué y para qué se usan. Así mientras la mayoría de niños andaluces reconocen una naveta, una ráfaga o conocen para que se utilizaban las sacras, en el norte de España resulta una materia nueva para alumnos universitarios de estudios vinculados al patrimonio.

En el resto de España la utilización para el culto de determinados enseres (candelabros, sacras, expositores, jarras, paños, doseles, etc.) exige una profunda labor de recuperación tras varias décadas de desaparición que en ocasiones encuentra la oposición férrea de las posiciones más “contemporáneas”. En este sentido, las campañas de revitalización de la Solemnidad del Corpus Christi y otras fiestas en honor al Santísimo Sacramento están sirviendo para que muchas piezas abandonen las sacristías para recuperar la finalidad para la que fueron creadas, el culto divino, a la hora de levantar altares al paso de Su Divina Majestad.

Altar del Corpus, Cofradía de la Concha. Zamora.
¿Qué tiene que ver la recuperación del ajuar litúrgico tradicional con la conservación del patrimonio? Durante siglos las iglesias han mantenido los mismos incensarios, las mismas candelerías, las mismas sargas, las mismas imágenes ¿por qué? Por que se encontraban en uso, la utilización del patrimonio dedicado al fin para el que fue creado es una garantía de conservación y de conocimiento. Hoy en día, dado el conocimiento existente sobre conservación y protección del patrimonio, es perfectamente viable hacer un uso responsable y sostenible de las piezas.  El patrimonio vivo y en uso, en primer lugar se conoce y se aprecia, lo que permite una mayor conciencia social sobre su valor, su significado y su necesidad de conservación. Los enseres que se utilizan se revisan y se atienden, preocupándose de su limpieza, de las necesidades de restauración y de que no se pierdan o extravíen.

No cabe duda que existen piezas del patrimonio religioso que por su valor artístico y cultural deben formar parte de exposiciones y museos de arte sacro, pero ello no puede conllevar, como ocurre en muchos casos, la musealización de los templos, la proliferación de sacristías con vitrinas y la erradicación de las muestras de piedad y fervor popular. El acervo patrimonial de la Iglesia Católica encuentra su máximo significado cuando se utiliza para el culto, porque su uso conlleva su conservación y protección, la máxima puesta en valor posible y el disfrute de su significado.

viernes, 8 de febrero de 2013

La imaginería procesional en el siglo XXI, un camino oscuro

Jesús de la Salud. Fernando Aguado
Por séptimo año el portal web dedicado al arte, especialmente sacro, La Hornacina convoca su premio sobre escultura sacra en el que se presentan cincuenta obras realizadas en España para cofradías, iglesias y particulares. La selección de obras resulta un buen muestreo de la producción imaginera del último año y permite adivinar las tendencias y cuestiones del estadio en el que se encuentra esta rama de la escultura. 

La revisión de la lista (lahornacina.com/encuestaspremio2012)  ofrece muchas conclusiones, pero siendo este un blog centrado en el patrimonio vamos a intentar extraer una serie de conclusiones sobre las tendencias puestas de manifiesto , dejando a la crítica particular el análisis del nivel de determinadas piezas. Aunque la producción no sigue un modelo único, si pueden extraerse una serie de rasgos hay característicos que marcan la corriente más común:

- Anclaje en el neobarroco. La impronta marcada en el siglo XVII y XVIII sigue alimentando la inspiración de la imaginería religiosa, distinguiéndose dos líneas según la fuente de origen. Por un lado el neobarroco sevillano heredero de los grandes artistas como Mesa, Montañés o Roldán; aunque en muchos casos se han extraído patrones exagerados y alejados de los verdaderos matices de la imaginería barroca. La segunda corriente bebe de las líneas marcas por los talleres de Granada y Murcia, desarrollando un estilo muy vinculado a la tradición levantina diferenciéndose principalmente en las fisonomías de las obras. Esta tendencia a manterse firmes en postulados arcaizantes conduce en ocasiones a agotar modelos, mermando la creatividad y la innovación en la resolución de iconografías plenamente desarrollados por artistas de mayor capacidad y mérito.

Ángel Triunfante, A. Yuste Navarro
-En la ejecución de nuevas obras destaca sin duda el peso que ha tomado el hiperrealismo, espcialmente en las policromías. De la sutileza de las patinas y las policromías delicadas de siglos pasados se ha puesto de moda en los últimos años la evidencia, cargando la expresividad de las tallas ya no en la labor de gubia si no en el efectismo de las lágrimas, regueros de sangres, encarnaciones y marcadas expresiones faciales. De esta corriente su principal exponente es el escultor Romero Zafra cuyas imágenes gozan de gran viveza, aunque su tratamiento no convence a todos por igual.

-Ligada a la tendencia a exagerar el realismo de las imágeneas se ha generado una corriente que promueve la creación de tallas llenas de voluptuosidad, ángeles mancebos e imágenes de María Magdalena son los principales exponentes de esta corriente. Las imágenes adquieren siguen modelos cargados de un erotismo difícil de casar con la finalidad sacra para la que nacen las obras. Esta tendencia tampoco resulta ajena a las imágenes de Cristo, encontrando además una extraña conjugación entre las laceraciones y la desnudez que jugando con un lenguaje voluptuoso dan lugar a imágenes más que cuestionables.

Llegados a este punto cabe preguntarse ¿con estas características podemos hablar de imágenes para el culto?, la respuesta se halla en el concepto de unción sagrada. Las imágenes religiosas deben servir a la evangelización, ser medios, caminos hacía la Fe, por ello es primordial que estén planteados para ser obras expuestas al culto,  capaces de despertar la devoción. En muchas de estas tallas voluptuosas y exacerbadas en su expresión puede hallarse una gran resolución técnica pero resultan faltas de espíritu, no representan la plenitud del misterio que encierra el personaje tallado, y por tanto no alcanzan la finalidad natural de este tipo de piezas. Sin embargo la mayor parte de ellas son bendecidas, adquiriendo de esta manera la naturaleza de imágenes sagradas, un problema derivado de la falta de controles por parte de la autoridad eclesiástica.

Sin embargo, no todas las obras adolecen de este problema, y son muchos los autores que siguen volcados en transformar la madera en instrumentos de fe. Una de las obras que más me han llamado la atención en los últimos años es el Calvario de Dario Fernández, realizado este año para una iglesia de Londres. La calidad de la imagen  San Juan, otro de los santos más agredidos por el homoerotismo de ciertos imagineros, es todo un ejemplo de como puede estar dotada de fuerza la imagen del díscipulo amado.


(Las tres imágenes que ilustran el artículo forman parte de las candidaturas del VII Premio La Hornacina)

Javier Prieto

martes, 5 de febrero de 2013

El Cristo de la Expiración: Reencuentro con el pasado.

Cristo expirando, Miguel Ángel. Ca 1540
La pasada semana la actualidad cofrade de Sevilla quedó marcada por la presentación de la restauración del Stmo. Cristo de la Expiración tras su proceso de intervención en el IAPH. El Cristo de la Expiración es una talla realizada en pasta de madera y telas encoladas por el escultor Marcos Cabrera en 1575. La obra parece inspirada en un dibujo de Miguel Ángel que hoy en día se conserva en el British Museum. La inspiración en los modelos italianos de Rafael o Miguel Ángel no es un fenómeno aislado, el romanismo fue una corriente muy de moda en la corte de Felipe II durante la segunda mitad del siglo XVI. 

La intervención desarrollada por el IAPH ha permitido recuperar la policromía del siglo XIX muy enegrecida y falta de matices por intervenciones posteriores. Los primeros datos aportados por el Instituto y a falta de una memoria más detallada permiten imaginar como pudo ser la concepción original de la obra. El paño de pureza sería notablemente más pequeño, hecho que llevaría a vestir con un perizoma de tela a la imagen hasta la aplicación del actual paño en telas encoladas. Las catas realizadas indican que el craneo de la imagen se encuentra policromado, lo que podría ser síntoma de que en sus primeros tiempos la imagen luciría peluca, un hecho común en las imágenes de devoción del siglo XVI y XVII. 

Cristo de la Expiración. M.J. Rodríguez Rechi


La intervención ha mejorado notablemente las condiciones de la imagen y ha recuperando muchos detalles de la policromía, especialmente la fuerza drámatica de la sangre y las laceraciones, aunque sin  alterar notablemente la imagen hasta ahora reconocible de la talla. Sin embargo su presentación ha causado un gran interés mediático. No cabe duda que la elección del Museo de BBAA de Sevilla ha sido más que acertada, al dotar a la imagen de una escenografía diferente que invitaba a apreciar su valor cultural, pero el principal foco de interés ha sido la propia talla. La señalización de la obra a traves del proceso de restauración ha conseguido capturar la atención del público, promoviendo su intepretación como obra renacentista en el contexto barroco y neobarroco de la Semana Santa. 

En esta última matización parece estar la clave del redescubrimiento de esta elocuente talla. El Cristo de la Expiración forma parte de la imaginería procesional de Sevilla, imaginería que alcanza su época de máximo desarrollo artístico en el siglo XVII y de cuyos modelos ha seguido bebiendo hasta la actualidad. Por ello en ese contexto pasan desapercibidas piezas de gran valor que están expresadas en un lenguaje previo, una forma de entender el arte y la imaginería anterior al naturalismo de Montañes, la fuerza de Juan de Mesa o el impresionismo de Roldán. Imágenes como el Cristo de la Expiración o el Cristo de la Vera Cruz (primera mitad del siglo XVI) requieren una interpretación diferente, un reconocimiento de una realidad artística que enriquece el conocimiento de la imaginería en la Semana Santa de Sevilla.

Junto a la importante actuación de restauración llevada a cabo, la difusión y promoción en prensa de la intervención ha supuesto una nueva lectura del Cristo de la Expiración promoviendo el conocimiento sobre su origen y  valores artísticos. La actuación del IAPH ha supuesto una clara puesta en valor de la imagen facilitando claves de interpretación que ayudan a entender y apreciar los matices de esta obra del renacimiento sevillano.

Javier Prieto, gestor cultural


viernes, 25 de enero de 2013

Exposiciones cofrades: ¿oportunidades perdidas?


Cartel de la próxima exposición del Mercantil
En estos últimos días de enero en que la Cuaresma se empieza a sentir como una realidad palpable, las actividades promocionadas por las cofradías empiezan a ocupar las agendas de muchas localidades, pero ¿la agenda cultural?

A lo largo de la geografía española empiezan ya a extenderse los anuncios de exposiciones de diversa índole organizadas desde las propias cofradías, sin embargo como ocurre muchas veces con los mal denominados "museos" de Semana Santa el planteamiento técnico es escaso, incumpliendo muchos de los requisitos y necesidades que una exposición temporal exige. Desde estas líneas queremos reflexionar sobre si las exposiciones cofrades requieren una vuelta de tuerca desde el lado de la gestión, planteando que el modelo vigente puede resultar una oportunidad perdida de comunicar y poner en valor el acervo cultural de las hermandades.

Las exposiciones cofrades suelen estar limitadas por el propio contenido: el patrimonio de la cofradía. En la mayor parte de los casos, se enfocan a la muestra del acervo patrimonial como ente compacto únicamente interpretable como conjunto, entendiendo que el perfil cultural de la hermandad son sus bienes artísticos (en sus diversas manifestaciones), y que su valor resulta suficiente para dar sentido a la exposición.  Sin embargo, el contenido cultural y patrimonial de las cofradías permite numerosas interpretaciones: perfil social, el componente inmaterial que ha sustentado a la cofradía, la evolución de su labor asistencial, etc.; y más posibilidades todavía encontramos en cuanto a los recursos expositivos y museográficos para darlo a conocer.

Siendo conscientes de las posibilidades reales de configurar exposiciones culturalmente atractivas para diversos públicos y no limitados al mundo de las cofradías, la pregunta siguiente es ¿pueden asumirlo las cofradías? La respuesta es un sí, pero condicionado. Las cofradías deben asumir a la hora de montar exposiciones criterios técnicos y asistencia profesional, pero también es cierto que sus medios económicos suelen estar limitados, por ello es más importante iniciar el cambio de orientación en lo intelectual antes que en lo formal: las cofradías al plantear exposiciones deben aspirar a hacerlo con la misma calidad cultural que otro ente que quiere contar su historia, su naturaleza o su patrimonio artístico, aunque luego deba asumir su escasez de medios y plantear propuestas más modestas.

Intalación, Exposición Rosa Escogida
Aún siendo conscientes de las dificultades que pueden suponer colocar en el mercado un producto cultural que emerge desde una hermandad, hay varios principios que toda exposición debería contener:

- Mensaje: El contenido de la exposición debe tener un lenguaje, el visitante tiene que poder extraer un aprendizaje a través del discurso: evolución histórica, funcionamiento de la institución, etc. Las exposiciones con un planteamiento detallado del discurso permiten un mayor disfrute y complementan el valor innato de las piezas expuestas.

- Recursos museográficos: La exposición temporal es una herramienta propia de la museología, su uso requiere asumir sus propios planteamientos. Las exposiciones cofrades deben ser principalmente una exposición, por ello es necesario contar con asesoramiento técnico para aprovechar todas las capacidades que las piezas a exponer pueden generar.

-Innovación: Las cofradías pueden asumir principios innovadores en lo que a la comunicación de su patrimonio se refiere. Las hermandades son las grandes herederas del teatro barroco y, bebiendo de ello, pueden generar propuestas interesantes en cuanto a imagen y museografía.

Con todo y con ello, aunque en muchas ocasiones las exposiciones cofrades no respondan a principios técnicos es muy loable la preocupación de muchos presidentes y hermanos mayores por dar a conocer el patrimonio de las hermandades, garantía de su reconocimiento y conservación. En la actualidad tenemos constancia de las siguientes exposiciones abiertas o con próxima inauguración:

- Rosa Escogida. 950 aniversario de la Virgen de la Concha. Museo Etnográfico de Castilla y León. Zamora.
- Círculo de Pasión: El presente de una tradición. Hdad. de San Isidoro. Círculo Mercantil de Sevilla.
- La imaginería y la talla en el Santo Entierro de Arahal. Iglesia de San Roque. Arahal, Sevilla.
- Illanes, el escultor de Jesús. Casa hermandad de Jesús Nazareno. Álcala de Guadaira, Sevilla.
- Conservación y restauración paso a paso. Teatro Calderón, Valladolid.

La gestión cultural de este tipo de exposiciones es una realidad asumible, invitamos a todas las cofradías a informarse de las posibilidades de encargar estas propuestas a gestores culturales y técnicos.  Por cierto aquí tienen uno.

Javier Prieto, gestor cultural.

Foto 1: Cartel de la exposición Rocío, Pasión y Fe, Luz de Pentecostés. Círculo Mercantil de Sevilla. Pintura de Fernando Aguado.

Foto 2: Cotillas de la Virgen de la Concha, ss. XVII-XIX. Exposición Rosa Escogida. 950 aniversario de la Virgen de la Concha. Museo Etnográfico de Castilla y León. Foto: Alberto García Soto, http://jesusario.blogspot.com